Electroacupuntura

 

La electroacupuntura es una variante de la acupuntura clásica que consiste en el empleo de la corriente eléctrica, aplicada sobre la aguja de acupuntura mediante unos equipos de electroestimulación que están dotados de unos electrodos o pinzas de contacto que se conectan a las agujas una vez pinchadas. Dichos equipos emiten una pequeña descarga eléctrica, de frecuencia e intensidad controladas por el aparato sobre los diversos puntos acupunturales de la zona a tratar.

Las indicaciones y aplicaciones de la electroacupuntura son, básicamente, las mismas que para la acupuntura. Tiene unos resultados satisfactorios en el tratamiento del dolor, las neuralgias y las parálisis de los nervios. Algunas de estas indicaciones son: neuritis, neuralgias, parálisis, mialgia, hematomas musculares, contusiones, traumatismos articulares, ciática, artrosis, artritis, epicondilitis, bursitis, capsulitis del hombro, tendinitis, dolor dentario, enfermedades respiratorias, adicciones, disfunciones menstruales, enfermedades gastrointestinales, etc…


EFECTOS SOBRE EL CUERPO HUMANO:

-Efectos primarios o físico-químicos: efecto térmico, por aumento de la temperatura en la zona tratada y un efecto químico, al hacer variar la composición química de la estructura interna de los tejidos.

-Efectos secundarios o fisiológicos: vasodilatación, analgesia y acción excitomotriz o contracciones en los músculos esqueléticos, para prevenir la atrofia muscular, disminuir los espasmos y mejorar la circulación y nutrición en el músculo.

Además, las estimulaciones eléctricas de los aparatos de electroacupuntura, dependiendo de la intensidad de corriente utilizada, pueden ser:

-Fuertes: utilizadas para problemas psíquicos, parálisis y adormecimiento muscular. No suelen utilizarse en occidente porque producen bruscas contracciones musculares que resultan inaguantables para el paciente.

-Medias: se utilizan para favorecer la contracción muscular, tienen efecto analgésico (dolor) y se emplean para la totalidad de las enfermedades. Producen contracciones musculares sin grandes molestias.

-Débiles: se utilizan para patologías coronarias, neurastenia, pacientes muy débiles y para casos infantiles. Producen leves temblores de los músculos sin producir dolor.